¿A qué sabe el verano? El calor del sol, flores de jazmín, fruta madura y el olor del mar son la pura esencia veraniega, una esencia que Bodegas Torres ha plasmado en un vino que sabe a Mediterráneo en la manera más pura y clásica.
Con su bodega histórica situada en Vilafranca del Penedès, el gran respeto por los ciclos naturales de la tierra y un amor por sus raíces mediterráneas, Bodegas Torres de cara al verano saca su faceta más femenina y sofisticada con Viña Esmeralda, un blanco y un rosado, elaborados para maridar a la perfección con la subida de las temperaturas.
El blanco ya es un clásico en las casas de muchos, una fusión de moscatel y gewürztraminer de DO Catalunya, un vino sensual y afrutado, delicado y al mismo tiempo intenso. Un vino clásicamente mediterráneo con notas de fruta fresca y tropical y una fina acidez que lo convierten en el blanco ideal para los atardeceres veraniegos o para acompañar comidas de pescado.



Un vino floral y frutal, delicado y perfumado con frutas rojas y cítricas y un fondo de melocotón blanco producido en edición limitada y dedicado a las más románticas, las que le gusta ver las cosas de color rosa.
Estos dos elixires de verano se presentan en botellas en forma de gotas, un nuevo diseño más ligero y más respetuoso con el medioambiente que Bodegas Torres ha elaborado para reducir las emisiones de CO2 que se generan durante su transporte.


