Empieza la cuenta atrás para que llegue el verano y comenzar con la puesta a punto, depilarse es una de estas tareas pero ¿por qué esperar pudiendo comenzar ahora con la depilación definitiva?
Para mí depilarse era una pesadilla, irritación de la piel, foliculitis…y más se convirtió después de que una de las últimas veces que fui a que me hicieran la cera me quemaran…fue entonces cuando tomé la determinación de realizar una de las mejores inversiones que hecho hasta ahora: ¡la depilación láser!

La Depilación Láser es una luz que se desplaza en línea recta y es una luz que se desplaza en línea recta y que es absorbida con mayor precisión por un determinado color al ser pura, así protegemos el tejido circundante y afecta sólo al color que el láser va a captar (melanina). Hay dos tipos de láser: Láser de diodo y de alejandrita.


Las sesiones se han de realizar con la piel sin broncear, cada dos meses aproximadamente (tiempo que tarda el pelo en crecer completamente), no exponerse al sol al menos quince días antes y esperar quince días para exponerse utilizando factores de protección muy altos para evitar las quemaduras solares y por último, sólo te puedes rasurar mientras dure el tratamiento, no se puede utilizar ninguna técnica de depilación que arranque le pelo de raíz.
Yo llevo un año desde que empecé con la depilación láser en un centro médico, a mí me aplican el láser de diodo, comencé con las ingles y axilas, hasta que pasé a “lasearme” entera! Prácticamente ha desaparecido casi todo, y después de hacer cálculos, el gasto es el equivalente a cinco años de depilación con la cera cada mes….¡si hubiera comenzado antes!!!


