

El desfile tuvo lugar en el interior del Palau de Pedralbes. Cuatro salas imperiales que ayudaron a crear el ambiente necesario para que todas las miradas se centraran en los diseños de la nueva colección de la diseñadora. Modelos de aire pizpireto y juvenil gracias a un maquillaje en tonos rosados y a los chichos ladeados posados en sus cabezas como mariposas en reposo. Frescura vintage a tutiplen y coquetería por los cuatro costados.

La colección se presentó en tonos más clásicos como el blanco y el negro y otros más de tendencia como el beige, los rosas, el coral, el verde suave o el albaricoque. Además los estampados tradicionales de la lencería como los lunares o las flores en su versión multicolor. llenan de sofisticación los conjuntos interiores dándoles ese aire retro.


Guillermina Baeza no defrauda, es más ha levantado en nosotros un ansia de ver más y más de esa generosa delicadeza y dedicación que dedica a a cada una de sus piezas. Una colección muy trendy y por qué no un poco preppy también que no deja nada al azar. Lencería sexy y cómoda acompañada de calcetines de tejidos suaves y sandalias de taconazo que resaltan aún más los atributos de la mujer. Encantadora y perspicaz estamos deseosos de ver su nueva colección de baño en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.


















