Berry Brunch Barcelona: brunch casero en el jardín donde siempre es primavera

berry brunch flores

Si eres de brunch, en Barcelona estás de suerte. Hay tantos restaurantes especializados que a la capital catalana la suelen llamar Brunchelona.

Gràcia, Poblenou y L’Eixample son algunos de los barrios donde más se concentran los locales que han hecho de los huevos benedict, los pancakes y las tostadas el eje de su propuesta gastronómica. Y ya se sabe: cuando hay tanta competencia, suelen salir cosas muy interesantes.

Para hacerse un hueco hay que conseguir destacar entre los demás y este es el caso de Berry Brunch, uno de nuestros últimos descubrimientos en el Eixample. El restaurante abrió sus puertas a mediados de 2023 en el número 381 de la calle Consell de Cent, a solo dos calles de Passeig de Gràcia y de la Casa Batlló, y en estos tres años ha conseguido hacerse un hueco entre los restaurantes de brunch en Barcelona que más están dando que hablar en la ciudad. Tras conocerlo, nos ha parecido uno de esos sitios especiales que merece entrar en nuestro radar.

La fachada ya avisa de lo que te vas a encontrar dentro: nada de puertas discretas, sino un escaparate tan floral y llamativo como el propio interior, con las flores casi desbordando el marco de la puerta. Y lo que promete fuera, lo cumple dentro. Porque aunque por fuera lo parezca, Berry Brunch no es exactamente un jardín: es más bien una celebración permanente disfrazada de jardín floral. Un techo cubierto de flores, un magenta que no se repite en ningún otro punto de la calle, música con la energía justa para animar la mesa sin imponerse, y hasta la vajilla parece querer sumarse a la fiesta: el zumo llega servido en vasos con forma de zorro y de búho, y el plato tiene forma de flor.

Un sitio capaz de alegrarte hasta el día más gris, y donde no hace falta tener un motivo concreto para que la mesa acabe pareciendo una pequeña celebración.

Un brunch en Barcelona que se sale de lo de siempre

berry brunch barcelona

Pero nada de esto sería creíble sin el oficio real que hay detrás: ingredientes de mercado y de proximidad, platos elaborados al momento, preparaciones caseras con fusiones de sabores originales y muy equilibrados. Y eso marca la diferencia.

Porque aquí está precisamente una de las claves: no encontramos la típica carta de brunch que ya hemos visto mil veces. Hay una clara apuesta por combinar ingredientes y sabores de una forma más original, especialmente en sus huevos benedict.

Tienen varias versiones y cada una juega con una combinación diferente. Está el Benedict a la española, con chorizo asturiano; el italiano, con burrata, arándanos y physalis; y los Boreales, nuestros favoritos: muffins ingleses del Forn Eric Benjamin, crème fraîche, chutney de mango, salmón ahumado premium, rúcula y huevos pochados con espuma holandesa, coronados con huevas de salmón y un toque de pimentón de la Vera.

Una combinación de sabores realmente especial y, sobre todo, muy diferente de lo que solemos encontrar cuando salimos a buscar un brunch en Barcelona.

Y sí, también hay sitio para los pancakes.

Más allá de los benedictinos, en la carta encontramos tostadas, smash burger, shakshuka, huevos turcos y, por supuesto, pancakes.

Entre los dulces nos quedamos con los Berry Pancakes: tortitas esponjosas y recién hechas, con mermelada casera de frutos rojos, una suave crema de queso estilo cheesecake, granola crujiente y frutos rojos frescos. Si eres más de dulce, este es uno de esos platos que cuesta compartir.

Además, la carta incluye opciones vegetarianas y veganas, así que también es una buena opción cuando vais en grupo y no todos tenéis los mismos gustos.

Para acompañar, tienen café de especialidad de origen ruandés, otro detalle que no suele encontrarse en un brunch cualquiera.

Un brunch para quedar con amigas

El ambiente es otro punto a destacar. Alegre, desenfadado y muy cuidado, con un servicio cercano que trata cada mesa como si fuera la única del día. Es de esos sitios donde te sientes a gusto y te apetece alargar el brunch, con o sin motivo: aquí un brindis no parece necesitar excusa.

Nos parece especialmente apetecible para quedar con una amiga, organizar un brunch con un grupo de amigas o convertir cualquier plan en una pequeña celebración. De hecho, también es una opción perfecta para despedidas de soltera.

Para este tipo de ocasiones tienen además uno de esos extras que llaman la atención nada más verlo: la Torre de Mimosas, ocho copas rodeadas de flores y pensadas para compartir. Quien quiera sumarse del todo puede pedir uno de sus sombreros de flores, un pequeño capricho opcional que remata la experiencia para quien le apetezca ponérselo. Y si vas con tu mascota, no hay problema: el local es pet-friendly.

Un sitio para tener en el radar

Otra cosa que nos gusta es que no hace falta esperar al fin de semana para disfrutarlo. Berry Brunch abre de lunes a viernes de 9:00 a 16:00 horas, y los sábados y domingos de 9:30 a 16:30 horas, así que también es una opción perfecta para quien busca dónde desayunar en Barcelona entre semana, sin necesidad de esperar al brunch de fin de semana.

Está en pleno Eixample, entre Passeig de Gràcia y Passeig de Sant Joan, muy cerca también de la Sagrada Família, y teniendo en cuenta que se ha puesto bastante de moda, mejor reservar con antelación si quieres asegurarte mesa, sobre todo en grupo.

Ahora que encontrar un buen brunch en Barcelona ya no es precisamente difícil, lo complicado empieza a ser encontrar uno que tenga personalidad propia. Y ahí es donde Berry Brunch nos parece que ha conseguido hacerse un hueco. No decorando un brunch cualquiera, sino montando una celebración que, simplemente, decidió tener flores en vez de globos.

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