Un pasillo escondido, una puerta al fondo, solo 6 taburetes y el chef cocinando a centímetros de ti: la nueva barra japonesa de Jacqueline Barcelona promete convertirse en uno de los secretos gastro más codiciados de Enric Granados.

Un secreto gastronómico estilo Omakase en pleno Eixample
Jacqueline Barcelona (C/ d’Enric Granados, 66) es de esos restaurantes que no pasan desapercibidos. Al pasar por Enric Granados, su preciosa fachada modernista no deja a nadie indiferente y, al cruzar sus puertas, su decoración exuberante, en la que se mezclan referencias art nouveau y surrealistas, se suma a una propuesta gastronómica mediterránea de calidad, con coctelería, música en directo y un club privado.
En pocos años, abrió en 2023, se ha hecho un hueco entre los restaurantes de moda de la ciudad y ahora vuelve a hacer hablar de sí con una nueva propuesta: una pequeña barra japonesa en formato omakase para solo seis comensales, escondida en su primera planta.

¿Qué es la experiencia Omakase y cómo se vive en Jacqueline?
Omakase (お任せ) es un término japonés que se puede traducir como «me pongo en tus manos» y la experiencia que se vive en este tipo de restaurantes consiste precisamente en eso: dejar que sea el chef quien decida qué vas a comer y vaya marcando el ritmo de la experiencia. El recorrido gastronómico se construye en función del producto disponible y se disfruta en un ambiente más íntimo, con pocos comensales y una relación mucho más cercana con el chef.
En Jacqueline, el omakase toma forma en una pequeña barra japonesa situada en la primera planta y con capacidad para solo seis comensales. Para llegar hasta ella hay que entrar por la puerta principal de Jacqueline, atravesar la coctelería y subir a la planta de arriba. Allí, a mano derecha, un pequeño pasillo conduce hasta una puerta al fondo. Al cruzarla, te encuentras con un salón escondido lleno de flores, con butacones y mesitas bajas de salón y, a la derecha, la barra con sus taburetes donde te espera el Chef Raúl.
¿Qué pedir en la Barra Japonesa de Jacqueline? Carta y precios

En la barra japonesa del Jacqueline hay una carta con los productos disponibles, pero aquí lo interesante es dejarse recomendar por el chef y confiar en su criterio para construir el recorrido. Eso es exactamente lo que hicimos nosotros: sentarnos en la barra, ponernos en manos de Raúl y dejar que fuera él quien nos guiara por la experiencia.
Y es una vez sentado en la barra cuando entiendes realmente la gracia de este formato. Tienes al chef justo delante, preparando cada pieza en el momento y prácticamente a centímetros de ti.
Por momentos, ver cómo prepara el sushi y recibir cada pieza directamente en la barra es como teletransportarte a Japón sin salir de Barcelona. Hasta que levantas la vista, miras alrededor y vuelves a encontrarte con la característica estética de Jacqueline. El contraste resulta inesperado, pero funciona: estás en una barra japonesa, aunque sigues estando dentro de Jacqueline.

Y entonces empieza el desfile de piezas. Durante nuestra experiencia probamos nigiris de corvina, hamachi, akami, otoro y chutoro, además de un gunkan de akami con caviar Oscietra Imperial y huevo de codorniz y un nigiri de akami con foie gras.

Guía rápida de los cortes de atún:
- Akami: La parte más magra del atún rojo.
- Chutoro: Infiltración media de grasa, equilibrio entre sabor y textura.
- Otoro: El corte más graso, meloso y untuoso.
Entre todas las piezas, el nigiri de otoro con caviar Oscietra Imperial fue uno de esos bocados que recuerdo especialmente.
Maridaje y bebidas
Para acompañar el omakase, nosotros optamos por un vino blanco de la bodega de Jacqueline, aunque también hay una selección de sakes en la propia barra japonesa.

La experiencia me parece especialmente recomendable para una cena íntima o romántica, pero también para cualquiera que quiera disfrutar de un buen japonés en un ambiente diferente a la típica sala de restaurante.
Y hay una opción que me parece especialmente redonda: cenar en la barra japonesa y, después, bajar a la coctelería de Jacqueline o a su club privado para alargar la noche.
El dato, si tras la cena te quedas con ganas de recrear un ambiente similar en casa, en Barcelona hay una tienda que se ha especializado en la venta de vajillas japonesas. Mientras que si buscas un restaurante japonés para ir con niños, el Grupo Nomo cuenta con un menú infantil inspirado en el Okosama Lunch.
Información Práctica y Turnos de Reserva
| Datos Clave | Información |
| Ubicación | C/ d’Enric Granados, 66, L’Eixample, Barcelona |
| Días de apertura | De miércoles a domingo |
| Turnos de Cena | · Primer turno: 19:30, 19:45, 20:00 y 20:15 h · Segundo turno: 21:30, 21:45, 22:00 y 22:15 h |
| Aforo y reserva | Máximo 6 comensales por pase. Podéis gestionar vuestra mesa a través de la web oficial de Jacqueline Barcelona |
| Precio medio estimado | 55 € – 75 € por persona (a la carta / recomendación del chef, sin bebida) |
| Plan BCNCoolHunter | Cena íntima en la barra Omakase + Cóctel en la coctelería de abajo para alargar la noche |
¿Cómo funciona la reserva para solo 6 personas en Jacqueline?
Las reservas se gestionan por turnos cerrados. Dado que el aforo está limitado a solo 6 comensales es imprescindible reservar con semanas de antelación, especialmente para los turnos de fin de semana.
¿Qué ocurre si tengo alergias, intolerancias o no me gusta el pescado crudo?
Al tratarse de una experiencia basada en sushi y cortes de pescado fresco, se recomienda notificar cualquier alergia, intolerancia o restricción alimentaria en el momento de realizar la reserva previa para que el chef pueda adaptar la propuesta.
¿Se puede combinar la cena en la barra japonesa con la coctelería de Jacqueline?
Sí. Puedes cenar en la barra Omakase de la primera planta y, al finalizar, bajar a la coctelería o al club del restaurante para disfrutar de sus cócteles de autor y música en directo.
¿Cuál es el código de vestimenta (dress code) o ambiente del espacio?
El ambiente de la barra japonesa es íntimo pero sofisticado, alineado con el estilo chic y elegante de Jacqueline Barcelona. Se sugiere un estilo smart elegant o de noche. Quedan prohibida ropa deportiva y gorras.
El Jacqueline es el lugar perfecto para lucir brilli brilli y ponerse taconazos. Aquí te dejamos nuestra guía para elegir el mejor look para las ocasiones más especiales.


