Para alejarnos del bullicio de Barcelona una mini escapada a Girona es sin duda una opción fácil para pasar un fin de semana tranquilo, comer bien y hacer algo de turismo.



Aprovechando la oportunidad de poder probar el último Mazda2, el nuevo deportivo urbanita de Mazda, me decidí a visitar esta ciudad catalana que presume de uno de los barrios judíos mejor conservados de España, un casco antiguo precioso y románticas casas a primera línea del río.
Nos pusimos en marcha el viernes por la tarde en dirección Girona, desde Barcelona son aproximadamente una hora y media conduciendo, nosotros gracias al navegador del coche que se actualiza con la info del tráfico evitamos los típicos atascos del fin de semana haciendo la ruta alternativa recomendada. 







Para cenar probamos El Cau del Llop, una típica taberna muy recomendable con antiguos muros de piedra y productos de proximidad en el que es posible degustar tapas, platos para picar y torradas preparadas en la chimenea en el centro de la sala.









